agroindustria

Desde hace varios años, la comercialización de productos del campo y de sus derivados se ha convertido en uno de los principales pilares de la economía mexicana. En 2018, el PIB agroalimentario alcanzó 27 trimestres de crecimiento ininterrumpido, y en los primeros cuatro meses de 2019 se registró un crecimiento de 15.9%, lo cual representaba un récord histórico para el sector. Su crecimiento se ha mantenido a pesar de las circunstancias y del panorama actual.

Esta actividad no solo ha sido fructífera en actividades nacionales, sino que ha logrado tener proyección internacional. El año pasado estuvimos posicionados como líderes de exportación industrial junto con otras 9 potencias mundiales, destacando principalmente por la comercialización de cerveza, aguacate, jitomate, tequila y mezcal; exportando en su mayoría a Estados Unidos y Canadá.

Para principios de este año, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, señaló que los ingresos obtenidos por exportaciones agroalimentarias superaron los alcanzados por ventas petroleras, remesas e ingresos por turismo.

Sumado a este panorama favorable, durante esta contingencia de Coronavirus, se registró un aumento en las exportaciones de hortalizas y carne a Estados Unidos, en comparación con cifras de 2019, especialmente de tomate y aguacate, en general registrando un incremento del 7.8%. Las cifras pueden pronosticar un mantenimiento de números al alza en el sector, sin embargo, hay que considerar que a cualquier situación de contagio existe la posibilidad de romper la cadena de suministro y provocar desabasto.

Se atribuye este crecimiento a la emergencia sanitaria, porque se ha visto un cambio radical en los patrones de consumo de las personas. Dada las recomendaciones sanitarias de permanecer en casa, los consumidores hacen compras para mantener su vida en cuarentena, pero mantienen el foco de adquirir alimentos beneficiosos para la salud y aquellos indispensables en la canasta alimentaria como lo es el frijol, que incrementó su consumo un 28% durante estas semanas. Este fenómeno lo podemos ver reflejado también en la mantequilla, que ha reducido contundentemente su demanda.

Considero que, al finalizar la contingencia, las personas mantendrán hábitos más saludables y responsables de compra, por lo que se puede creer que la tendencia al alza del sector agroalimentario mantendrá relevancia.

Debemos reconocer el desempeño de los últimos años de este sector frente a las adversidades. Sin duda esto nos obliga a mantener esfuerzos de inversión, implementar tecnología de vanguardia y contar con políticas públicas que permitan enfrentar con contundencia los retos que vengan y los que aún persisten, como la sobre demanda de productos por un alto consumo, factores climáticos y por supuesto plagas y enfermedades en los cultivos.

Agroindustria, aumento de exportaciones durante la contingencia

Humberto Armenta

Ingeniero Civil y empresario mexicano, fundador de Recsa.

Categoria: Innovación
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