La lucha frente a la pandemia del COVID-19 en todos los sectores del país ha sido contundente y el sector de la construcción no es la excepción. Durante años, este sector ha sido uno de los grandes impulsos en la economía y bienestar de nuestro país, proporcionando elementos fundamentales como carreteras, vivienda, puentes, puertos, presas, plantas generadoras de energía, entre otros; beneficiando a más de 66 ramas de actividad a nivel nacional como lo son el cemento, acero, hierro y aluminio.
Actualmente el 96% de la construcción nacional se compone de micros, pequeñas y medianas empresas; donde destaca la presencia de las microempresas con el 80% de participación. Si hacemos una reflexión y analizamos la situación actual, supone una situación de riesgo desde el inicio, principalmente para las micro constructoras, que se mostraban mucho más vulnerables con la situación económica que se avecinaba.
La historia inició durante las últimas semanas de marzo cuando empezaron a activarse una serie de protocolos que se debían acatar en los procesos de construcción durante esta contingencia y poco después, se informaba la suspensión de actividades en las obras privadas en proceso de construcción.
En nuestro país, eso significaba que 62% de las obras se tendrían que detener, porque tan solo el 38% de las éstas corresponden al sector público poniendo en riesgo aproximadamente a 500 mil empleos, sin duda un fuerte impacto para la economía.
Ante esta situación, no nos queda más que mirar hacia adelante y ser pacientes y optimistas, principalmente porque hoy nos encontramos en una etapa más avanzada, donde el presidente indicó que la industria de la construcción, minería, el sector automotriz, ya son consideradas actividades esenciales, lo que nos permitirá reanudar actividades aplicando las medidas sanitarias necesarias.
Hay que enfocar los recursos y esfuerzos en planificar, recuperar y retomar actividades, siendo conscientes que este sector será clave para reactivar la economía y las cadenas productivas de nuestro país, impulsando el empleo formal y con estrategias para reactivar la inversión y el crecimiento.
