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En el mes de septiembre del año pasado, un reporte de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) posicionó a México en la lista de países que más invierten en energías Renovables, ocupando la posición número 14. Esto detonó conversaciones del gobierno actual en donde se dijo que se buscaría impulsar estas energías y definir los proyectos concretos en donde se iban a destinar diferentes recursos.

En el informe sobresalen dos cifras que me gustaría retomar:

  • La mayoría de los países en desarrollo aumentaron la inversión en energía renovable alrededor de un 6%, lo que lo convierte en un récord histórico.
  • Desde el 2010 México ha destinado 23,000 millones de dólares (mdd) en nueva capacidad de energía renovable.

Tanto México como otros países han dado prioridad a la inversión en esta materia, ya que promete muchos beneficios, los principales a destacar son:

Generación de empleo: datos de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) indican que el sector de energías renovables generó alrededor de más de 500 mil empleos a nivel mundial, únicamente en el año 2017. La industria estima que se mantenga el crecimiento en empleos ya que es una propuesta segura y con mucho futuro, principalmente para  investigación, desarrollo de proyectos, ingeniería, fabricación de factores y ventas.

Son fuentes que no se agotan: provienen de fuentes naturales autosuficientes en uso, ya que se pueden renovar en el corto plazo.

Economiza Costos: en caso de que se realice una instalación de paneles solares en una propiedad, permite generar electricidad propia y esto se ve reflejado en el ahorro de dinero en las facturas.

Beneficios ambientales: las consecuencias del uso de energías fósiles han sido catastróficas para el medio ambiente, siendo uno de los mayores contribuyentes al  calentamiento global. Por otro lado, como mencioné en el punto anterior,  las energías renovables son recursos inagotables de la naturaleza, por lo que su uso no produce gases de efecto invernadero ni transmisión de contaminantes, cuidando al ecosistema.

Como podemos ver, el uso de las energías renovables nos brindan beneficios tanto económicos como climáticos. Y es verdad que el panorama actual luce favorecedor para nuestro país, ya que se estamos apostando por una mayor inversión monetaria y tecnológica. Sin embargo, aún no estamos invirtiendo lo suficiente para reducir nuestro impacto en el calentamiento global. Si queremos lograr un futuro sostenible y rentable, debemos hacer mucho más, trabajar en una mayor infraestructura e implementar normas regulatorias, sin perder la meta principal que es alcanzar los objetivos globales de clima y desarrollo.

Por un futuro sostenible

Humberto Armenta

Ingeniero Civil y empresario mexicano, fundador de Recsa.

Categoria: Innovación
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