metodología agile

Una reunión de desarrolladores en Utah en 2001 fue la razón y el comienzo del término de la metodología agile que desde entonces hemos conocido como un método para el desarrollo de proyectos, pero principalmente como algo propio del sector tecnológico, y más en específico para el desarrollo de softwares. Sin embargo, hoy en día muchas disciplinas se han acogido a la metodología agile como una herramienta indispensable para el desarrollo de sus proyectos en empresas de todo tipo de sectores.

Para los que no estén familiarizados con el término, la metodología agile consiste en crear equipos multidisciplinarios de colaboradores para resolver los problemas con ideas a partir de sus experiencias. A raíz de la pandemia de Covid – 19, se ha dicho que la aplicación de esta metodología en los equipos de trabajo de las empresas podrá lograr que se recuperen en el menor tiempo posible, a través de la detonación de la innovación, un liderazgo ágil y la colaboración. De acuerdo con datos de la consultora Bain & Company, las compañías que implementan esta metodología a gran escala registran entre 15% y 30% menor costo y de 20% a 50% más generación de valor.

Sin embargo, una de las principales inquietudes que ha surgido hacia esta metodología es si realmente es aplicable en todas las empresas sin importar el sector y tipo de proyectos que se ejecuten, lo que ha cobrado mi interés por investigar a mayor profundidad sobre su aplicabilidad en empresas pertenecientes a la industria de la construcción, como es el caso de RECSA.

En este sentido, se podría pensar en un principio que es casi imposible la aplicación de las metodologías ágiles en este tipo de industria ya que los productos generalmente no son comparables con otros y difícilmente cuentan con retroalimentación durante la etapa de su desarrollo (túneles, carreteras, puentes, etc.). Sin embargo, es en la etapa previa al desarrollo que se lleva a cabo con el cliente en donde al tratar los requerimientos específicos con ellos respecto a las dimensiones y características muy específicas del proyecto (plazos, costos, etc.), es donde se pueden introducir algunas prácticas de metodologías agile para los procesos de la construcción, ya que podrá dar velocidad a los mismos, utilizando la documentación necesaria de acuerdo con la experiencia y complicidad del equipo con el cliente.

Finalmente, el reto que representa su aplicación en este sector es la capacidad que tenga la empresa de implementar la cercanía con el cliente, así como de innovar y mejorar los procesos. De forma que, los líderes de las organizaciones se acerquen mejor con la realidad del negocio.

¿Puede aplicarse una metodología ‘agile’ en empresas del sector de la construcción?

Humberto Armenta

Ingeniero Civil y empresario mexicano, fundador de Recsa.

Categoria: Liderazgo empresarial
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